Réquiem

Luto profundo y ensordecedor
Melodía fúnebre enmudecida
Despierto inflamada y mutilada
Féretro color llanto acogedor
Tierra húmeda olor a muerte
Luna ausente…

Mendigo gladiolos musicales
Mientras existen y yo dejo de existir
Gota salada de aguas termales
Sagradas voces convocando mí partir
Velos transparentes un instante
Estrella fulgurante…

Abismos color angustia
Soledades de piedra caliza
Enfermo y viejo día
Carcajadas como astillas 

Sendero de fango y hielo
Decidme donde bebo algo de vida
          Limpio mis heridas 
Decidme donde! también puedo
          Lavar mi largo pelo.

          ¡Usted! El del arpa de hierro…

Ese pobre instante adoptado por mi ternura
Tiritante de miedo frente a su futuro
Le aúlla a la luna pálida y desnuda
Cuando la muerte lanza su último augurio…

Me visto de sombras en penumbra
Desato mis entrañas enredadas
Ahora soy dos personas en una mirada
Una devota y la otra tirana

Comentarios

Escríbeme

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *